Hablemos de lo que sabemos

En ocasiones veo como, en el afán por crear eventos y tocar la mayor variedad de temas, se crean mesas redondas sobre un tema en la que, echando un vistazo a los ponentes, te das cuenta de que ninguno es un experto en el tema.

Creo que para participar en una mesa redonda de un tema no tienes porqué “investigar a fondo” un tema. Si vas a hablar de un tema como “experto” es porque lo conoces y esa investigación la haces de forma contínua. Necesitarás prepararte, poner tus ideas en orden, definir con exactitud las palabras y la forma en la que vas a decir las cosas, pero no tendrás porqué “investigar a fondo”. Eres un experto, ya investigas tengas que participar en una mesa redonda o ponencia, o no.

Por ejemplificarlo de alguna forma, es como si una persona escribiera un libro sobre cómo conseguir que un inversor invierta en tu proyecto… sin que esa persona sea inversor ni haya conseguido que nadie invierta en sus proyectos.

Me duele comprobar como este tipo de situaciones  se repiten ocasionalmente, y vemos como cualquier persona habla de un tema u otro, sin importar qué, como experto. Lo vimos primero en la televisión, a través de los famosos, y lo vemos ahora (en mucha menor medida afortunadamente) en algunos eventos.

Por suerte no es algo demasiado común, es algo que sucede de forma puntual, pero no por ello me parecía algo que no mereciera la pena señalar. Creo que es importante formarse y aprender; y para ello los eventos son una herramienta formidable. Pero es necesario que los “formadores” o ponentes sean verdaderos expertos del tema, que lo conozcan y puedan hablar de él con decisión y propiedad.